6 huertos que demuestran el poder del manejo inteligente

Los resultados de la temporada 2025–2026 del proyecto Agricultura Sostenible en Acción confirman que proteger bien los cultivos no significa aplicar más productos, sino aplicar mejor.

Desde Caleta Vítor —uno de los rincones más áridos del planeta— hasta el corazón frutícola del Maule, seis agricultores chilenos cerraron la temporada 2025–2026 con resultados que merecen ser contados. Son parte del proyecto Agricultura Sostenible en Acción, la iniciativa que AFIPA lidera en Chile como parte del programa global Sustainable Pesticide Management Framework (SPMF) de CropLife International, que también se implementa en Guatemala, Colombia, Kenya, Marruecos, Egipto, Tailandia, Vietnam e Indonesia.

El objetivo del proyecto es claro: demostrar, en condiciones reales de la Agricultura Familiar Campesina, que el Manejo Integrado de Plagas (MIP) y las buenas prácticas agrícolas permiten producir más, gastar menos y cuidar el entorno.

Los números de esta temporada hablan por sí solos.

más cajas de Tomate
+ 0
aplicaciones vs. promedio regional
- 0 %
gasto en agroquímicos (frutillas)
- 0 %

Resultados que marcan la diferencia

El huerto de cerezas de Cristián Osorio, en Idahue (Región de O’Higgins), logró un rendimiento exportable de 87,41%, muy por encima del promedio sectorial, con una merma de proceso de apenas 0,52%. En el Maule, Leonidas Díaz multiplicó su producción de tomates: de una temporada a la siguiente acumuló 3.200 cajas, un incremento del 433% respecto a la temporada anterior, gracias a la calibración del equipo de aplicación y la adopción de un manejo fitosanitario altamente selectivo, que incorporó control biológico y aceites esenciales.

En la Región Metropolitana, Paolo Jerez redujo el gasto en agroquímicos en un 24% en su cultivo de frutillas, aplicando productos fitosanitarios solo cuando los monitoreos superaban el umbral económico de plagas. A su vez, Gloria Arenas, productora de frambuesas de Molina, sumó 2,3 toneladas adicionales de fruta comercializable respecto a la temporada 2024–25, con inocuidad alimentaria garantizada mediante análisis multiresiduos. En la Región de Arica y Parinacota, Fresia Beyzaga realizó un 32% menos de aplicaciones que el promedio regional, empleando trampas elaboradas desde envases en desuso bajo principios de economía circular. Finalmente, Alfredo Rojas logró en sus cultivos de alcachofa y cebolla, en Colina (RM), una cosecha adelantada en 10 días respecto a temporadas previas, con menor presencia de plagas y ausencia de enfermedades fungosas, aumentando en un 8,3% la producción de unidades de alcachofas.

Productor Resultado destacado
Cristián Osorio
Cristián Osorio Cerezas · Idahue, Región de O'Higgins
Rendimiento exportable de 87,41%, muy por encima del promedio sectorial. Merma de proceso de 0,52%.
Leonidas Díaz
Leonidas Díaz Tomates · Región del Maule
3.200 cajas producidas, un 433% más que la temporada anterior. Incorporó control biológico y aceites esenciales.
Fresia Beyzaga
Fresia Beyzaga Tomates · Caleta Vítor, Región de Arica y Parinacota
29.358 kg con 32% menos aplicaciones que el promedio regional. Trampas elaboradas con envases en desuso (economía circular).
Paolo Jerez
Paolo Jerez Frutillas · San Pedro de Melipilla, Región Metropolitana
37.620 kg cosechados con 24% menos gasto en agroquímicos. Aplicaciones solo según umbral económico de plagas.
Gloria Arenas
Gloria Arenas Frambuesas · Molina, Región del Maule
2,3 toneladas adicionales de fruta comercializable vs. 2024-25. Cero larvas en muestras analizadas en febrero.
Alfredo Rojas
Alfredo Rojas Alcachofas y cebollas · Colina, Región Metropolitana
Cosecha adelantada 10 días. Ausencia total de enfermedades fungosas. Bulbos uniformes y plantas más vigorosas. Aumento de 8,3% producción de alcachofas.

Una apuesta por la pequeña agricultura

Lo que hace singular a este proyecto es su foco en la pequeña agricultura. El SPMF no busca demostrar que el MIP funciona en condiciones de laboratorio o en grandes predios, sino en huertos reales, con productores reales, enfrentando las limitaciones cotidianas del campo chileno. Que en Caleta Vítor se logre producir 29.358 kg de tomate bajo invernadero con menos aplicaciones que el promedio regional es, en sí mismo, un resultado elocuente.

En Chile, la implementación territorial del proyecto cuenta con el respaldo del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP),  quien apoya la selección de predios, define las empresas de Asesoría Técnica (SAT) y facilita la capacitación de los equipos que acompañan la implementación del MIP con los agricultores, mientras que AFIPA articula a técnicos, consultores especializados e instituciones de investigación, como el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF).

Los informes fueron elaborados por especialistas del CEAF y consultoras técnicas independientes, lo que otorga un mayor rigor científico e independencia a los resultados. La evaluación midió no solo rendimientos productivos, sino también indicadores de inocuidad —como el análisis multirresiduos en frambuesas— y de sustentabilidad, como la reducción de jornadas-hombre, el ahorro de agua y la menor presión química sobre los ecosistemas.

Los números son claros: proteger bien los cultivos no significa aplicar más, sino aplicar mejor. El MIP convierte el monitoreo en la herramienta central de decisión y pone la sostenibilidad al alcance de cualquier agricultor.

Los logros de esta temporada refuerzan la convicción que guía el trabajo de AFIPA: la protección fitosanitaria responsable y la productividad agrícola no son objetivos en tensión, sino dos caras de la misma moneda. La evidencia acumulada en estos seis predios es una invitación a que más agricultores den el paso hacia el manejo integrado.